_______________________________
Autores: Verónica Ballesteros, Luis D'Ors.
Intérpretes: Ana Santos-Olmo, Paloma Mozo
Intérpretes: Ana Santos-Olmo, Paloma Mozo
Juan Ceacero, Sandra Nuro, Nestor Roldán,
Sánchez Barrena, Quique Fernández.
Escenografía e iluminación: Tomás Muñoz.
Dirección: Luis D´Ors.
Teatro: Círculo de Bellas Artes. (27.12.2006
Escenografía e iluminación: Tomás Muñoz.
Dirección: Luis D´Ors.
Teatro: Círculo de Bellas Artes. (27.12.2006
_______________________________
Un grupo de personajes va acudiendo a una sala y un jardín, que se relacionan con Chéjov. Algunas frases pertenecen a sus textos; otros, pensamientos como a Stanislavski o al Teatro del Ate, de Moscú-, o referencias a Las tres hermanas y La Gaviota. Seis o siete personas, más o menos, van uniéndose -la dramaturgia la firman dos autores-, en diálogos, llegando a bailar en el llamado jardín. Es una escenografía pobremente inventada, con cortinillas blancas, con adornillos, y una mesa con sillas para usar bajo torpes luces. Las palabras son una especie de dichos, desmembrados, que se escuchan como frases de famosos personajes de Chéjov. Es como si se reunieran, casualmente, sin que sepamos porqué imitan a Pirandello, algo así como Seis personajes en busca de autor; que queremos pensar que no se refieren a esta propia compañía.
Continúan así hasta que, estupendamente, se hace el oscuro, lo que el público admiró en este estreno y, a continuación, dedicó unos breves aplausos a los actores - probablemente mal aprovechados-, que no pudieron salir a saludar a los espectadores que huían.
Enrique Centeno
Un grupo de personajes va acudiendo a una sala y un jardín, que se relacionan con Chéjov. Algunas frases pertenecen a sus textos; otros, pensamientos como a Stanislavski o al Teatro del Ate, de Moscú-, o referencias a Las tres hermanas y La Gaviota. Seis o siete personas, más o menos, van uniéndose -la dramaturgia la firman dos autores-, en diálogos, llegando a bailar en el llamado jardín. Es una escenografía pobremente inventada, con cortinillas blancas, con adornillos, y una mesa con sillas para usar bajo torpes luces. Las palabras son una especie de dichos, desmembrados, que se escuchan como frases de famosos personajes de Chéjov. Es como si se reunieran, casualmente, sin que sepamos porqué imitan a Pirandello, algo así como Seis personajes en busca de autor; que queremos pensar que no se refieren a esta propia compañía.Continúan así hasta que, estupendamente, se hace el oscuro, lo que el público admiró en este estreno y, a continuación, dedicó unos breves aplausos a los actores - probablemente mal aprovechados-, que no pudieron salir a saludar a los espectadores que huían.
Enrique Centeno










Este pobre 
Ante y tras el telón americano, suena Ascensión y caída de la ciudad de 



El teatro del Centro Cultural de la Villa de Madrid se inicia hoy con su nuevo nombre, el del fallecido Fernando
Se considera que este
Son muñecos de ilusión con cuerpos humanos; no son de varilla, de mano ni de hilos, sino personajes vivos. Seres de rostros sin gestos que giran la cabeza, miran al suelo o al techo, se detienen con sus miembros, se trasladan en un teatro dentro del teatro de La Abadía. ¿Dónde está la magia, el misterio o las imágenes fantásticas?
Se nos dice en el programa de mano que 


