Autor y director: Rodrigo García.
Intérpretes: Patricia Lamas, Juan Loriente, Rubén
Escamilla, Ana María Hidalgo
Iluminación: Carlos Marqueríe
Compañía: La Carnicería Teatro
Teatro: Cuarta Pared. (2.5.2002)
_____________________________________
La meada o el análisis

Con el teatro de Rodrigo García siempre se siente la impresión de que las imágenes están por encima del concepto, que en realidad es muy estimable. Su afán por apropiarse el papel de enfant terrible le hace llegar al vómito, pensando que el mal olor puede, en efecto, espantar al espectador.
Espectáculo de mucho riesgo, de mucha provocación, como no habíamos visto desde los primeros tiempos de La Fura dels Baus (antes de que se convirtieran en producto de compra-venta), con una muy correcta puesta en escena, con unos actores-ejecutantes a la altura y el sacrificio escatológico que se les exige, que no es poco. Hay una soprano que estremece, y los demás hacen esas cosas del teatro minimalista que no pide apenas más allá que saberse el texto. La noche del estreno se fugaron, antes de terminar la función, algunos espectadores de la sala Cuarta Pared. Quizá no era tanto por el concepto, muy apreciable, como por la incontinencia plástica, verdaderamente innecesaria, aunque ya sabemos que el autor necesita de esos lenguajes plásticos porque, de lo contrario, sus ideas quedarían vacías.
Enrique Centeno
No hay comentarios:
Publicar un comentario